Esta mezcla sirve para realizar limpiezas energéticas, además de aportar algunos beneficios cosméticos. Cómo prepararla y advertencias a tener en cuenta.
La sal y el vinagre son dos condimentos típicos de todas las cocinas. Sin embargo, su utilización no se limita a la gastronomía. Es que estos ingredientes pueden combinarse para darse un baño con diferentes beneficios: desde una supuesta limpieza energética hasta posibles ventajas cosméticas del agua salada.
Los beneficios de la sal y del vinagre para darse un baño
Hay muchas creencias populares que asocian a la sal gruesa con la limpieza de malas energías. Existen diferentes maneras de utilizarla: desde ponerla en recipientes ubicados en lugares claves del hogar hasta utilizarla para darse baños.
Sin embargo, no se limita solo a mitos energéticos. Es que al agua salada se le adjudican diferentes beneficios reales, como efectos exfoliantes suaves, además de una sensación de alivió muscular en agua tibia.
Por su parte, el vinagre, generalmente blanco o de manzana, puede sumarse en pequeñas cantidades para potenciar las propiedades “purificadoras” del baño, de acuerdo a las creencias populares. En cuanto a lo práctico, aporta una leve acidez que puede ayudar a equilibrar temporalmente el pH de la piel.
Cómo preparar el baño de sal gruesa y vinagre
La manera principal para realizar este ritual es a través de una inmersión en una bañara. Sin embargo, quienes solo cuentan con ducha también pueden aprovechar los beneficios de la sal y el vinagre. En ambos casos, hay que tener cuidado con las cantidades y el tiempo.
Paso a paso, cómo preparar un baño con sal y vinagre:
- Llenar la bañera con agua tibia, que debe estar entre 36 °C y 38 °C aproximadamente. Se tienen que evitar temperaturas muy altas.
- Agregar entre media y una taza completa de sal gruesa. Revolver hasta que se disuelva por completo y no queden cristales visibles.
- Agregar medio vaso de vinagre blanco o de manzana.
- Permanecer en el agua entre 15 y 20 minutos. Con ese tiempo ya se obtienen los beneficios, sin que se reseque mucho la piel.
- Enjuagar el cuerpo con agua limpia y luego secarse con una toalla suave. Hay que evitar frotar con fuerza para no irritar zonas sensibles.
Cómo darse una ducha con sal y vinagre:
- Disolver dos o tres cucharadas de sal gruesa en un libro de agua tibia dentro de un recipiente o jarra.
- Agregar una o dos cucharadas de vinagre.
- Verter esa mezcla lentamente desde los hombros hacia abajo.
- Enjuagar el cuerpo con agua limpia para sacar los restos de sal y vinagre.
Advertencias: quiénes deberían evitar los baños con sal y vinagre
Hay ciertas advertencias que es importante tener en cuenta antes de darse un baño con sal y vinagre:
- Mantener las cantidades recomendadas: media taza de vinagre en una bañera o hasta dos cucharadas por litro en un recipiente.
- Nunca aplicar el vinagre de manera directa sobre la piel.
- Evitar el vinagre en caso de tener heridas abiertas, quemaduras solares o una depilación reciente, dado que puede provocar ardor e irritación.
- Hacer una prueba: aplicar una pequeña parte de la mezcla sobre el antebrazo y esperar cinco minutos para ver si aparece enrojecimiento, ardor o picazón.
- Frecuencia: uno o dos baños con sal y vinagre a la semana es suficiente. No hacerlo muy seguido para evitar sequedad en la piel.
- Se recomienda humectar la piel luego de estos baños, con alguna crema o producto
















