Diego Sebastián Rosen, de 51 años, está acusado de asesinar a cuatro personas -entre ellas una mujer embarazada y una nena de 3 años- y a un perro. El móvil habría sido el robo de millones de dólares en criptomonedas.
La investigación por el asesinato de cuatro personas y un perro en México sumó detalles escalofriantes en las últimas horas. Las autoridades creen que el móvil del múltiple crimen fue el robo de criptomonedas y apuntan como principal sospechoso al argentino Diego Sebastián Rosen, de 51 años, quien fue detenido junto a su chofer, Gerardo Cisneros Bejarano.
Según la Fiscalía General de Justicia del Estado de México, ambos ingresaron al departamento de las víctimas convencidos de que allí encontrarían «una caja fría con millones de dólares en bitcoins». Las primeras investigaciones indican que el compatriota le habría ofrecido a su cómplice dos millones de pesos mexicanos por su colaboración en el hecho.
El ataque ocurrió el martes por la noche en el edificio Grand Viure, ubicado en la zona de Bosque Esmeralda. Las pericias determinaron que los homicidios se produjeron entre las 17.30 y las 20. La policía recibió el aviso a las 0.40 del miércoles y los peritos trabajaron en la escena hasta las 4.25 de la madrugada.
Una familia entera y su empleada, ejecutadas
En el segundo piso del departamento, los agentes encontraron el cuerpo de Jonathan Meléndez, de 38 años, integrante del grupo musical Camilo Séptimo, amordazado con cinta adhesiva, maniatado en un sofá y con un disparo en la cabeza. En el baño de ese mismo dormitorio hallaron a su esposa, Ana Paula Barragán, embarazada de cuatro meses, y a la hija de ambos, de apenas 3 años: las dos estaban atadas, amordazadas y presentaban impactos de bala en el cráneo.
En la primera planta, sobre una cama, fue hallada Aleyda, la empleada doméstica de 21 años de la familia, también atada y con disparos en la espalda y la cabeza. En un baño cercano, la policía encontró a la perra de los Meléndez con el hocico envuelto en cinta gris y un tiro en la cabeza.
El único sobreviviente fue el hijo de seis años del matrimonio, que logró esconderse debajo de una cama durante el ataque. Los efectivos lo rescataron y lo entregaron a sus abuelos.
La huida y una pista clave
Tras cometer el crimen, el acusado fue a un restaurante en la Ciudad de México para comer tacos, pero al no encontrar servicio se retiró hacia la colonia Del Valle. Las cámaras de seguridad del edificio registraron todos sus movimientos.
Las autoridades informaron que el argentino era socio comercial del músico en una administradora de alquileres vacacionales y sospechan que utilizó esa relación para acceder al domicilio.
















