La responsable local, Micaela Tula, advirtió sobre los posibles efectos de la centralización que impulsa el Ejecutivo nacional: «Se pondría en riesgo la autonomía del organismo, sus proyectos y fuentes laborales.
El INTI funciona en La Rioja desde 2007 y desde 2013 es un Centro de Investigación y Desarrollo con tres laboratorios activos (alimentos, etilómetros y 4.0), brindando servicios técnicos clave para la industria, la seguridad vial y el control de calidad.
Tula explicó que la pérdida del carácter descentralizado implicaría no poder recibir financiamiento, ni contratar profesionales, y pondría en jaque la continuidad laboral de parte del equipo.
“No es solo una cuestión administrativa, se trata de sostener un modelo federal que aporta ciencia, industria y empleo desde el interior”, subrayó.
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