El Presidente participó de un reconocimiento en la Plaza San Martín de Retiro con la plana mayor del Gobierno; reivindicó a las fuerzas y dijo que no hubo resultados en el reclamo de soberanía porque la dirigencia anterior fue “corrupta”
A 43 años de la guerra de Malvinas, el presidente Javier Milei encabezó un acto en la Plaza San Martín de Retiro, en la ciudad de Buenos Aires. El mandatario decidió no viajar a la celebración central que se hace en Ushuaia, Tierra del Fuego, donde fue su vice, Victoria Villarruel, con quien se encuentra fuertemente distanciado.
En su discurso, que se transmitió por cadena nacional, Milei reivindicó el rol de las Fuerzas Armadas y criticó a la dirigencia anterior, a la que calificó como “corrupta” y le achacó la falta de resultados en el reclamo por soberanía. En el tramo más llamativo de su alocución, también habló sobre los isleños, a quienes tildó de “malvinenses”, y dijo que desea que elijan votarlo y ser argentinos.
Sobre ellos indicó: “Si de soberanía sobre las Malvinas se trata, nosotros dejamos en claro que el voto más importante de todos es el que se hace por los pies y anhelamos que los malvinenses decidan algún día votarnos con los pies a nosotros. Por eso buscamos ser una potencia, a punto tal que ellos prefieran ser argentinos, que no haga falta usar la disuasión o el convencimiento para lograrlo”.
Al llegar, Milei atravesó un pasillo acompañado por su hermana, la secretaria general de la Presidencia, Karina Milei. Lo recibió el jefe de Gobierno porteño, Jorge Macri. Ambos mandatarios, junto a una comitiva de funcionarios nacionales, primero realizaron un saludo en la placa del “soldado desconocido”. Después colocaron una ofrenda floral al pie del monumento a los héroes y se hizo un minuto de silencio.
















