Como cada miércoles, los jubilados se convocaron en las afueras del Congreso de la Nación para reclamar mejoras en sus ingresos.
La Policía Federal Argentina gaseó al padre Francisco «Paco» Olverira, quien participaba de la marcha que cada miércoles realizan los jubilados en las afueras del Congreso de la Nación para reclamar mejoras en sus haberes. La semana pasada, Olveira también fue víctima de la violencia policial y estuvo demorado cerca de media hora.
«El padre ‘Paco’ propuso rezar un padre nuestro y cuándo empezamos a rezar empezaron a empujar, se ve que no quieren a Dios, no quieren a la Virgen, no quieren a su pueblo, se terminó así, con gases y golpes», relató uno de los curas agredidos por los efectivos policiales, en declaraciones televisivas.
Las fuerzas de seguridad intentaban evitar que los manifestantes interrumpieran el tránsito en la Avenida Rivadavia, en cumplimiento del protocolo anti protestas de Patricia Bullrich.
















