El hallazgo en el sitio arqueológico de Karahantepe, reveló una escultura tallada con rasgos humanos definidos.
Científicos y arqueólogos descubrieron en Karahantepe, sureste de Turquía, una escultura con rasgos faciales humanos tallada en un pilar en forma de T. El evento tuvo lugar durante excavaciones recientes en uno de los asentamientos humanos más antiguos conocidos, que data de hace unos 12.000 años.
El equipo dirigido por el profesor Necmi Karul, en colaboración con expertos de instituciones turcas y británicas, expuso la talla y planteó nuevas hipótesis sobre el pensamiento abstracto y los conceptos simbólicos en poblaciones neolíticas.
El relieve, que muestra un rostro humano de líneas marcadas, nariz pequeña y profundas cuencas oculares, se convierte en la primera representación facial inequívoca descubierta en este sitio. Según precisó a BBC el profesor Karul, la pieza marca un giro en la interpretación de los restos arqueológicos al ofrecer un testimonio directo sobre la introspección y el sentido de individualidad de los primeros agricultores y ganaderos.
Los investigadores encontraron en 2017 una representación de un rostro humano de 12.000 años de antigüedad en el yacimiento de Nahal Ein Gev, en la laderas suroccidentales de los Altos del Golán (Cambridge University)
Hasta el momento, la iconografía neolítica de la región había estado dominada por figuras animales o formas humanas combinadas con animales. La aparición de escultura puramente humana sugiere la emergencia de un nuevo sistema simbólico y pone a los individuos en el centro de la narrativa, alejándose de los motivos totémicos.

















