El presidente de EE.UU anunció un nuevo arancel del 10% sobre todas las importaciones chinas y se suma a la tasa adicional que entró en vigor en febrero. El régimen de Xi Jinping advirtió que «el acoso no funciona».
La guerra comercial entre China y Estados Unidos, las dos economías más grandes del mundo, sigue tomando temperatura y trae graves implicancias a los mercados internacionales. Luego de la nueva amenaza del presidente Donald Trump de imponer un arancel adicional del 10% a las importaciones procedentes de China, señalando el flujo continuo de fentanilo hacia EEUU., desde el gobierno del presidente chino, Xi Jinping, aseguraron que “cualquiera que ejerza la máxima presión sobre China está eligiendo a la persona equivocada y calculando mal”.
La advertencia fue proferida en un largo texto publicado tras la confirmación de los aranceles de EEUU a los productos chinos, un intento del gobierno de Trump de obtener mayor compromiso de Beijing para luchar contra el tráfico de fentanilo. El republicano anunció un nuevo arancel sobre todas las importaciones chinas al país norteamericano, sumándose a una tasa adicional del 10% que había entrado en vigor el pasado 4 de febrero.
Si lo que Estados Unidos quiere es una guerra, ya sea una guerra arancelaria, una guerra comercial o cualquier otro tipo de guerra, estamos dispuestos a luchar hasta el final”. La conclusión de un mensaje del vocero del Ministerio de Exteriores de China en su cuenta de X es una advertencia que eleva las tensiones al máximo y, por primera vez, sugiere tácitamente un enfrentamiento militar entre ambas potencias.
China considera que “el problema del fentanilo es una excusa endeble para aumentar los aranceles estadounidenses a las importaciones chinas” y sostiene que realizó esfuerzos para “ayudar” con el problema del fentanilo, pero que en lugar de trabajar en conjunto, “Estados Unidos ha tratado de difamar y echarle la culpa, y está tratando de presionar y chantajear a China con aumentos de aranceles”.
















