Hammer (Martillo de Medianoche), con la que Estados Unidos atacó por sorpresa instalaciones nucleares iraníes, fue el mayor bombardeo con aviones B-2 de la historia del país, en una operación preparada durante meses y que contó con señuelos para tomar a Irán por sorpresa.
Así lo describieron este domingo los altos cargos del Pentágono en una rueda de prensa para ofrecer detalles de la operación con la que el presidente de Estados Unidos, Donald Trump, entró anoche en la guerra de Israel contra la República Islámica con el objetivo oficial de que Irán no logre una bomba nuclear.
«Ningún otro país del mundo podría haber llevado a cabo una operación como esta», afirmó el secretario de Defensa, Pete Hegseth, quien destacó que Estados Unidos posee «el mayor poderío militar que el mundo haya visto jamás».
En total, participaron más de 125 aeronaves, incluyendo siete bombarderos B-2, aviones cisterna de reabastecimiento, aviones de reconocimiento y cazas. Se emplearon 75 bombas y misiles en el ataque.
Los bombarderos B-2 Spirit son aviones de combate estratégicos diseñados por Estados Unidos para penetrar defensas aéreas pesadas y realizar ataques de precisión, capaces de lograr una alta invisibilidad en los radares.
Estas aeronaves lanzaron más de una docena de bombas antibúnker de 13.600 kilos sobre dos instalaciones nucleares clave: Fordó y Natanz. Además, Estados Unidos disparó misiles Tomahawk desde un submarino contra Isfahán.
















