Después de haber sido N° 1 en dobles, de haber llegado a tres finales de Majors, el marplatense junto con el español Marcel Granollers cortaron la sequía.
En el deporte se usa mucho el concepto de golpear y golpear hasta romper la piedra. O sea, ser consecuente, nunca bajar los brazos, intentar hasta que los objetivos se cumplan. Pues bien, Horacio Zeballos y Marcel Granollers por fin rompieron la que tanto perseguían, traducido en ganar un Gran Slam, algo que este sábado consiguieron en Roland Garros.
La pareja integrada por el marplatense y el español, quinta preclasificada, se impuso en la final del dobles masculino ante la octava, formada por los británicos Joe Salisbury y Neal Skupski, por 6-0, 6-7 (5) y 7-5.
Zeballos, único argentino varón que llegó al N° 1 del tenis en mayores (en dobles en el 2024), lo cual en mujeres habían hecho, también en duplas, Paola Suárez y Gisela Dulko, logró festejar en un Major luego de tres caídas, US Open 2019 y Wimbledon 2021 y 2023; el catalán sumaba dos frustraciones más, US Open y Roland Garros 2014. Así que fue el primer título grande para ambos.
Los hispanoparlantes, que este año habían ganado en Bucarest y el Masters 1000 de Madrid sorprendieron al quedarse fácilmente con el primer set en apenas 24 minutos. Apoyados en un saque dominante (90 a 14% de los puntos ganados con el primer servicio), 43 a 25 en winners y la efectividad en quibres (3-3 vs- 0-0), se fueron a sentar con una barrida fuera de pronóstico.
En el segundo, los británicos reaccionaron y levantaron un break point para ponerse 1-0, pero con el saque de Zeballos llegó el 1-1. Evidentemente el partido se había emparejado, y hasta la dupla europea reaccionaba mejor estando contra las cuerdas, como cuando Salisbury levantó un 15-40 en el 4-4 con su saque.
















