El Gobierno de Milei convocó este martes a 17 gobernadores a una reunión virtual para sumar apoyos al polémico Plan de Reparación Histórica de los Ahorros de los Argentinos, una propuesta que busca legalizar dólares no declarados bajo el nuevo régimen simplificado de Ganancias.
La cita —dividida en dos tandas desde las 15 hs— incluye la participación de funcionarios clave como el ministro de Economía Luis Caputo, el jefe de Gabinete Guillermo Francos, el titular del ARCA Juan Pazo y el vicejefe de Interior Lisandro Catalán.
El mensaje es claro: si las provincias no adhieren al nuevo régimen, perderán acceso a información clave sobre la facturación de personas y empresas. Una advertencia que no pasó desapercibida y que genera tensiones en el vínculo Nación-provincias.
Entre los mandatarios convocados están los gobernadores de Córdoba, Mendoza, Tucumán, Jujuy, Chaco, San Luis, Río Negro, Misiones, Santa Cruz y más.
Desde Buenos Aires, Axel Kicillof fue uno de los primeros en rechazar el plan y confirmó que ARBA continuará con los controles. Este martes se sumaron a la crítica referentes del massismo, al considerar que se trata de un blanqueo encubierto para favorecer a sectores que nunca cumplieron con el fisco.
Según el oficialismo, este nuevo sistema garantiza la libertad de usar el dinero como se quiera. Pero el trasfondo es claro: se intenta recaudar sin generar confianza ni consenso real, a través de una reforma a medida para el capital no declarado.
¿Una medida de libertad o un salvavidas para los grandes evasores?
El debate está abierto.
















