El intendente Armando Molina anunció que el Municipio Capital reforzará los controles y se aplicará sanciones a quienes arrojen residuos en espacios públicos, terrenos baldíos, frentes de casas o edificios, calles y sectores no habilitados. La medida busca prevenir la formación de basurales y promover una ciudad más limpia y ordenada.
La disposición contempla multas y, ante determinadas situaciones previstas por la normativa vigente, la intervención de las autoridades correspondientes, especialmente frente a conductas que afecten el ambiente, el espacio público y la salud de la comunidad.
“Queremos una ciudad limpia y ordenada, y para eso necesitamos el compromiso de todos. El Municipio trabaja todos los días para sostener la limpieza de la Capital, pero también vamos a controlar y sancionar a quienes ensucian deliberadamente los espacios que son de todos”, afirmó Molina.
En este sentido, se reforzarán las tareas de prevención, fiscalización y control, con especial atención en aquellos sectores donde históricamente se generan puntos de arrojo clandestino de residuos.
Cuidar la ciudad es una responsabilidad colectiva. Y quienes no respeten las normas deberán asumir las consecuencias.











