Marina Juárez denunció penalmente a cuatro adolescentes por una brutal agresión física sufrida por su hija de 14 años durante una juntada: «Quiero que se haga justicia, imprimir todos los chats que tienen en un grupo donde se matan de la risa de cómo le han pegado».

La Justicia de La Rioja intervino tras la denuncia por la brutal golpiza a una adolescente de 14 años, un hecho que ocurrió durante una fiesta en un quincho y cuya grabación se viralizó masivamente en las redes sociales.
La causa quedó formalmente radicada en el Juzgado de Familia N° 4.Claves del caso: El episodio se produjo en el marco de una juntada de adolescentes en el barrio 26 de Mayo. Aunque inicialmente se reportó como una gresca aislada, testigos y familiares denunciaron a través de las redes que se trató de una agresión planificada y grupal en patota donde varias menores atacaron a la víctima.
Tras sufrir un fuerte golpe en la cabeza al caer al suelo, la menor fue trasladada de urgencia al Hospital de la Madre y el Niño, donde recibió asistencia médica.
La subjefe de la unidad de Asuntos Juveniles de la Policía, Leticia Páez, confirmó que los videos que circulan en internet ya forman parte oficial del material de investigación y que se aguardan las directivas explícitas del juzgado interventor para determinar las responsabilidades penales de las agresoras.
La madre formalizó la acusación presentando videos, capturas de pantalla y mensajes de texto relacionados con el ataque, exigiendo la intervención de las autoridades judiciales bajo la premisa de que no se quedará de brazos cruzados. «Quiero que se haga justicia”.
“Yo la denuncié anoche en Asuntos Juveniles, denuncié a las niñas que le pegaron”, confirmó Juárez durante una entrevista con Fénix. Ante la consulta sobre cuántas personas había denunciado, respondió: “A cuatro personas denuncié, que son mujeres”.
La madre de la víctima aportó videos del ataque, capturas de pantalla de redes sociales y mensajes de texto como pruebas fundamentales ante el Juzgado de Menores. Estos elementos fueron recopilados para demostrar la premeditación del hecho, ya que la familia sostiene que la juntada fue organizada con el único propósito de emboscar y agredir a la adolescente de 14 años.
“Yo le di las pruebas porque me tomé el trabajo de imprimir todos los chats que tienen en un grupo donde se matan de la risa de cómo le han pegado”, explicó.















